Desafío: La acería producía grados de acero especial donde la carga de impurezas del ferromanganeso estándar elevaba el azufre y el fósforo, forzando más limpieza aguas abajo y, con frecuencia, no alcanzar las estrictas ventanas de composición.
Solución: Suministramos metal de manganeso electrolítico de alta pureza con límites de impurezas documentados y respaldamos una estrategia de carga que lo combinaba con ferrosilicio para alcanzar los objetivos de manganeso sin arrastrar impurezas en exceso.
Resultado: Las coladas de acero especial cumplían de manera más consistente sus estrictas ventanas de composición, reduciendo el uso de reactivos de limpieza y mejorando el rendimiento en los grados más exigentes.