Desafío: La planta necesitaba desulfurar de manera fiable el arrabio por debajo de 30 ppm para una gama de grados de acero bajo y extrabajo en azufre, pero el carburo de calcio por sí solo daba resultados inconsistentes y la limpieza posterior en cuchara resultaba costosa.
Solución: Suministramos gránulos de magnesio de alta pureza en un rango de tamaño controlado y respaldamos una práctica de co-inyección CaC2 + Mg, ajustando las tasas de inyección al azufre objetivo y manteniendo stock de amortiguación en la estación de vagonetas torpedo.
Resultado: El azufre del arrabio se mantuvo por debajo de 25 ppm a lo largo de los ciclos de producción, reduciendo la carga de desulfuración en el horno de cuchara y los reactivos necesarios para la limpieza final en los grados bajos en azufre.